Lentes de contacto

 

En nuestro centro realizamos adaptaciones personalizadas de lentes de contacto, incluyendo graduaciones altas, astigmatismos, córneas irregulares y lentes para présbitas, las cuales permiten una buena visión tanto en lejos como en cerca.

Las lentes de contacto son consideradas producto sanitario por la Agencia Española de Medicamentos,y por lo tanto, para garantizar la seguridad del porte, deben ser adaptadas por ópticos optometristas cualificados.

Por ello, y para evitar complicaciones de uso, es muy importante realizar revisiones periódicas de tus lentes de contacto.

 

RECOMENDACIONES

Recomendamos el uso de lentes de contacto a aquellos individuos que se encuentren en alguna de las siguientes situaciones:

  • DEFECTOS DE REFRACCIÓN: Todo aquel que presente algún tipo de defecto refractivo (miopía, hipermetropía o astigmatismo) puede ser un buen candidato en el uso de lentes de contacto. Resultan especialmente recomendables en personas que realizan deporte o que quieren prescindir del uso de las gafas en ciertas ocasiones.
  • ANISOMETROPÍA (diferente graduación entre ambos ojos): A estos pacientes les llega información muy diferente de cada ojos, incluso con gafas, lo que puede dificultar la fusión binocular. Sin embargo, las lentes de contacto ayudan a igualar las imágenes de ambos ojos y a mejorar la fusión.
  • FRENAR LA MIOPÍA: Existen lentes de contacto especificas para pacientes que están desarrollando miopía y quieran ralentizar su evolución.
  • QUERATOCONO: El queratocono es una patología corneal en la que la córnea protruye dificultando la visión del paciente. Debido a las aberraciones ópticas que presentan estos pacientes, muchas veces no se consigue una buena visión con gafas.
  • CIRUGIA REFRACTIVA: Tras la cirugía refractiva, la córnea adquiere una forma irregular, por lo que se precisa de una adaptación especializada para mejorar una visión insatisfactoria.
  • OJO SECO SEVERO: Existen lentes de contacto indicadas para pacientes con el síndrome del ojo seco severo.

Las lentes de contacto blandas son la elección preferida por la mayoría de usuarios, ya que resultan cómodas y son fáciles de adaptar.

Podemos encontrar lentes de contacto de uso diario, quincenal, mensual...por lo que es fácil encontrar una solución que se adapte a tus necesidades. Sin embargo, en el caso de las lentes reutilizables es importante mantenerlas con la adecuada solución de mantenimiento y no prolongar su uso para evitar la acumulación de depósitos de lípidos y proteínas que puedan dar lugar a complicaciones.

Las lentes de contacto proporcionan una serie de beneficios importantes: un campo visual más amplio que las gafas, la percepción de los objetos se ajusta más al tamaño real, son ideales para actividades deportivas, y proporcionan una visión cómoda sin sensación de mareo ni empañándose.

Estas lentes pueden corregir los siguientes defectos refractivos:

  • Miopía.
  • Hipermetropía.
  • Astigmatismo.
  • Presbicia.

Las lentes de contacto RGP, debido a su estructura rígida y material, aportan al usuario una visión más nítida que las lentes de contacto blandas. Estas lentes se recomiendan en casos de astigmatismos o irregularidades corneales no corregibles mediante lente blanda o en casos de graduaciones elevadas.

También existen lentes de contacto RGP con diseño especializado para pacientes con queratocono y astigmatismos elevados o irregulares

Estas lentes de contacto son fáciles de limpiar y manejar, el riesgo de infecciones es menor que con las lentes blandas. Además son de alta resistencia al rayado y gran durabilidad.

Las lentes de contacto esclerales y corneo-esclerales están diseñadas para los casos de córnea irregular donde el centrado y la comodidad no puede alcanzarse con otras lentes de contacto, como puede ser el caso de operados de cirugía refractiva, queratoconos, astigmatismos irregulares.

Estas lentes ofrecen una excelente calidad óptica debido al material rígido gas permeable (RGP), así como gran comodidad gracias al apoyo escleral.

Por otro lado, estas lentes de contacto son también muy útiles en casos de ojo seco severo, ya que mantienen un reservorio lagrimal entre córnea y lente de contacto, que aporta comodidad al paciente.

Normalmente estas lentes se remplazan al año o los dos años de uso.

Actualmente existen diversas lentes de contacto que ayudan a frenar el desarrollo de la miopía mediante un mecanismo de desenfoque periférico. Estas lentes han sido avaladas por diversos estudios científicos, los cuales muestran su efectividad.

Las principales lentes que realizan este tratamiento son las llamadas ORTO-K, las cuales moldean la córnea durante su uso nocturno y se retiran por la mañana, permitiéndote una visión nítida durante todo el día.

Estas lentes requieren de una adaptación muy especializada, por lo que resulta indispensable su evaluación y revisión por un optometrista especializado.

Por otro lado, se han diseñado también unas lentes de contacto blandas de uso diurno que  producen también un desenfoque periférico para ayudar a frenar la miopía.