Rehabilitación visual

 

Cuando una persona tiene una enfermedad que le limita la visión, el primer paso es acudir al oftalmólogo y posteriormente, si sigue teniendo dificultades visuales, ha de realiza una rehabilitación en Baja Visión con la ayuda adecuada.

 

Disponemos de ayudas técnicas y adecuadas a las patologías que causan la Baja Visión. Es el paciente el que nos indica que actividad desea recuperar (por ejemplo ver la televisión, leer...).

Según los informes oftalmológicos y el examen optométrico seleccionamos la ayuda que le dará el mejor resultado, entrenando al paciente para su utilización. En el examen optométrico calculamos los aumentos y valoramos qué partes de la retina son más útiles para el paciente en su rehabilitación.

 

Dentro de las ayudas disponemos de:

  • Ayudas ópticas: gafas, lupas, filtros selectivos, telescopios, microscopios... Algunas patologías hacen que los ojos sean más sensibles a la intensidad de la luz. La  luz azul es la parte del espectro visible que origina el deslumbramiento, para minimizarlo es necesario filtrarla, para lo cual existen unas lentes especiales adecuadas a cada paciente facilitando el mejor contraste y confort.
  • Ayudas electrónicas: lupas electrónicas, software para aumentar la imagen del ordenador...
  • Ayudas no ópticas: para mejorar postura, contraste e iluminación como atriles y flexos.
  • Ayudas no visuales: para mejorar la autonomía de la persona como relojes y termómetros parlantes, monederos...

 

El entrenamiento de estas ayudas es fundamental, ya que el paciente ha de aprender a utilizarlas en su vida cotidiana.