Evaluación de la lectura

 

En un examen visual es importante analizar todas las funciones visuales que intervienen en el rendimiento lector.

 

Existe una relación directa entre los problemas de lectura y las habilidades visuales, y tener una  buena comprensión y velocidad lectora depende de las siguientes funciones:

  • Movimientos oculares:

Una de las habilidades más importantes en la lectura son los movimientos oculares  que han de ser precisos y suaves sin movimientos asociados de cabeza.

Si hay una imprecisión en los movimientos oculares, el niño desarrolla estrategias para compensarlos pero disminuyendo la comprensión y la velocidad lectora, lo que supone un sobre-esfuerzo y, habitualmente. un rechazo a la lectura.

  • Campo visual:

En relación a la lectura lo ideal es tener un campo visual amplio para poder ver la mayor cantidad de palabras.

Los niños que se acercan mucho al papel pierden campo visual y han de realizar más fijaciones oculares, disminuyendo así la velocidad y comprensión lectora.

  • Acomodación o enfoque:

La acomodación permite realizar cambios de enfoque a cualquier distancia, consiguiendo que la imagen sea nítida.

  • Visión binocular:

Las disfunciones binoculares como la insuficiencia de convergencia hacen que la información visual nos llegue distorsionada, y el esfuerzo para leer sea mayor. Los ojos han de trabajar como un equipo.

  •  Habilidades viso-espaciales:

 Para una correcta direccionalidad gráfica es importante desarrollar una adecuada lateralidad y orientación

  • Percepción visual:

Las habilidades de percepción visual nos permiten reconocer, discriminar e interpretar los estímulos visuales, ayudándonos a mejorar la velocidad lectora y la comprensión.

Entre ellas destacamos: discriminación visual, figura-fondo, relaciones espaciales, constancia de forma y  memoria visual.

 

Para acceder al léxico se utilizan dos rutas

*Ruta visual: para leer palabras conocidas, las reconocemos como si fueran un dibujo y las asociamos  a un significado.

*Ruta fonológica: La utilizamos para leer palabras que no conocemos o no son de uso frecuente. Se analizan las letras que componen la palabra y se les asigna un sonido mediante la conversión grafema-fonema, las unimos, y damos significado a la palabra.

Cuando falla la ruta visual el niño utiliza la ruta fonológica, esto es, el niño necesita leer letra por letra, lo que repercute en la velocidad lectora, la comprensión y además tendrá numerosas faltas de ortografía.

Cuando falla la ruta fonológica tendrá mucha dificultad para leer palabras desconocidas, aparecen muchos errores, se confunden palabras similares…

 

La mejoría de las habilidades en el procesamiento visual a través de la terapia visual ayuda a mejorar la eficacia en la lectura y el aprendizaje, siendo necesario muchas veces un trabajo multidisciplinar.